Nuestro taller combina conocimiento heredado con formación continua en técnicas de conservación
Iniciamos este proyecto en 2003 con la convicción de que los muebles antiguos merecen una segunda oportunidad. No se trata solo de reparar objetos, sino de mantener viva la memoria de quienes los construyeron.
Cada mueble que llega al taller trae consigo marcas del tiempo: desgaste, manchas, grietas. Nosotros interpretamos esas señales para diseñar intervenciones que devuelvan funcionalidad sin borrar la historia.
Trabajamos principalmente con maderas nobles como roble, nogal, cerezo y caoba. Especies que requieren comprensión de su comportamiento ante la humedad, la temperatura y el paso del tiempo.
Solo modificamos lo estrictamente necesario. Preservamos marcas de uso que forman parte del carácter del mueble.
Utilizamos productos reversibles que permiten futuras intervenciones sin dañar la estructura original.
Registramos fotográficamente cada etapa de la restauración para mantener un historial completo.
Explicamos cada decisión de intervención y compartimos opciones con nuestros clientes.
Examen visual y táctil de la pieza. Identificación de patologías, desperfectos estructurales y evaluación del estado de los acabados.
Elaboración de un plan detallado con técnicas a aplicar, materiales a utilizar y cronograma estimado.
Limpieza, consolidación, reintegración y acabado siguiendo protocolos específicos para cada tipo de madera.
Devolución de la pieza restaurada junto con indicaciones para su conservación a largo plazo.